lunes, 16 de octubre de 2017

“Miles Morales: Spider-Man”


Contiene spoilers.

En el año 2000, después del fallido intento por relanzar a Spidey que significó “Chapter One” de Byrne y en medio de una crisis creativa, Brian Michael Bendis lanzó “Ultimate Spider-Man”, comic cuya premisa era que Peter Parker sería el Bart Simpson de Marvel: un eterno adolescente. El comic, que hay que reconocerlo, fue de mucha calidad en todos sus procesos, volvió a Bendis el escritor más importante de Marvel por los siguientes 10 años. La parte más interesante, fue cuando Bendis decidió “matar” a Peter Parker y sustituirlo por un puertorriqueño-africano americano llamado Miles Morales, apelando a ese reconocimiento de minorías que el Marvel de hoy tanto ha fomentado.

“Ultimate Spider-Man” y el título posterior, simplemente denominado “Spider-Man” no dejan de ser comics escritos por un caucásico, que aunque bien intencionado, difícilmente ha experimentado en carne propia lo que es ser un latino o una persona de color viviendo en Estados Unidos. Por eso disfruto tanto de Ms. Marvel, un comic escrito por una musulmana que puede hablar de primera mano de lo que significa ser musulmán en Estados Unidos.

Entonces llegó Jason Reynolds, un escritor afroamericano que nos entrega la novela juvenil “Miles Morales: Spider-Man”, una novela que, emulando al comic de Bendis tiene poca acción y mucho diálogo, pero esta vez, contrario a Bendis, cuyos personajes son planos, intercambiables y repetitivos, los personajes de Reynolds resultan bastante interesantes y los diálogos son amenos y sobre todo bastante informados de lo que es la cultura latina y negra (hay por ahí un par de errores ortográficos y gramaticales que no escapan a los que somos hispano parlantes).

Miles tiene más aventuras que su alter ego, puesto que Ganke Lee, su mejor amigo, ahora conocido como el Ned de la peli “Homecoming”, suele divertirse a sus costillas metiéndolo en todo tipo de apuestas callejeras en donde para ganar, Miles tendrá que hacer uso de sus habilidades arácnidas. Aunque su mantra sigue siendo “un gran poder debe llevar una gran responsabilidad”, hay algo distinto cuando un afroamericano recibe poderes: la duda si en el fondo él no está destinado a ser un criminal. Esta duda no sólo surge por el pasado de su tío y su padre, ambos ex asaltantes de bancos, sino que Reynolds nos deja muy claro que en Estados Unidos, la gente de color recibe por ese simple hecho el trato de potenciales criminales.

El villano en esta historia no es Mysterio, el Camaleón, Prowler o algún otro supervillano conocido. El villano es un maestro, el profesor Chamberlain que en su mejor día tiene un prejuicio en contra de las minorías. En los peores forma parte de un grupo de “Chamberlains” (su apellido un juego de palabras de alguien que “cuida” la casa, en este caso, cuida de la supremacía blanca), todos profesores, cuya misión es infiltrar las escuelas, el sistema educativo en general expulsando y mandando a las calles a la mayor cantidad de alumnos afroamericanos para que efectivamente se conviertan, primero en criminales y posteriormente en esclavos dentro del sistema carcelario estadounidense (vean el interesante documental de Michael Moore “Where to invade Next” que efectivamente maneja la teoría de que las drogas fueron penalizadas para perpetuar un sistema de esclavitud dentro de las cárceles norteamericanas).

No sé a ustedes, pero a mí los superhéroes que se enfrentan a amenazas cósmicas y que de lunes a viernes resuelven los problemas mundiales me aburren y se me hacen inverosímiles. Miles con todo y poder arácnido tiene la desventaja de ser casi un niño, peleando contra un problema tan antiguo como la humanidad: los prejuicios y los miedos al otro, que además tiene que pelear contra el monstruo de las hormonas (vean la divertida producción “Big Mouth” de Netflix), unos padres que lo castigan por sus contantes desapariciones y una sociedad diseñada para volverlo un peón fracasado al servicio del sistema. No suena precisamente a que nuestro héroe tenga todas las de ganar. Este Spider-Man necesitará de la ayuda de su familia, de sus compañeros de escuela y de su interés romántico para triunfar.

“Miles Morales: Spider-Man” de Jason Reynolds es una novela que demuestra que efectivamente Spider-Man puede ser cualquiera, pero no cualquiera entiende cómo escribir a una minoría.

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